domingo, 22 de agosto de 2010

Los incendios en España podrían reducirse en 70% si se aprovecha la biomasa

Un 70% de los incendios en España podrían reducirse con el aprovechamiento de la biomasa, ya que los montes acumulan a lo largo del año tal cantidad de residuos forestales que sirven luego de combustible a los fuegos. Así lo ha explicado a Efeverde el decano del Colegio de ingenieros de Montes, Carlos del Álamo, al aludir a los datos que sobre este tema ha publicado la empresa maderera-forestal ENCE en el estudio 'El valor de la Biomasa Forestal', en colaboración de Boston Consulting Group.

Carlos del Álamo defiende el aprovechamiento de la biomasa, ya que, asegura, los montes de España crecen 45 millones de metros cúbicos de madera al año y "sólo se aprovecha la tercera parte (15 millones)". De esta forma, 30 millones por metro cúbico sólo de madera (no de matorrales) se acumulan año tras año y "pasa lo que todos sabemos, da lugar a grandes incendios y grandes catástrofes".

Es por ello, añade, que la mayor actividad incendiaria se produce en el noreste de España y otras zonas como el Levante o Andalucía; zonas en las que se podrían prevenir estas catástrofes si "se hiciera rentable el monte".

Una de las principales formas de conseguirlo es por medio de la biomasa, la cuál, explica el decano, no sólo se debe tener en cuenta como energía renovable sino también como un sistema de rentabilizar el monte por medio del desarrollo forestal, lo que conllevaría la generación de empleo y ahorro económico.

Sin embargo, a pesar de estos beneficios, España sólo ha ejecutado un 9% de la potencia de generación de energía con biomasa prevista para el año 2010, y aunque existen varios proyectos, apenas hay plantas que trabajen con ella. Otro escollo, hace referencia al abastecimiento de esta materia prima, ya que el plazo para amortizar las inversiones es largo (unos 15 o 20 años) y durante ese tiempo hay que garantizar el suministro a la planta, lo cuál se consigue por medio de convenios o contratos con propietarios de montes, públicos o privados o por los cultivos forestales energéticos.

Carlos del Álamo lamenta que la solución encontrada haya sido justo la contraria, la disminución del objetivo de 2.039 megavatios para la biomasa a 1.187 porque considera que el problema de exceso de biomasa seguirá existiendo y que "hay que encauzar esa energía que se pierde en los incendios". Explica que en España se distingue entre biomasa forestal y biomasa residual, y defiende que hay que abandonar esta distinción. Al fin y al cabo, ambas energías son el mismo recurso neutro y renovable, que se vuelve a generar, y su uso podría suponer un ahorro de millones de toneladas de emisiones de CO2.

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